Teoría económica de la Acción Política

Teoría económica de la Acción Política

Anthony Downs nació el 21 de noviembre de 1930, en la Unión Americana; es Licenciado en Relaciones Internacionales y Teoría Política por la Universidad de Carleton y Maestría en Economía por la Universidad de Stanford. Ha sido profesor e investigador en el Instituto Brookings de Washington y profesor en la Universidad de Chicago; en la poderosa e influyente Fundación RAND, también se desempeñó como destacado analista. en el marco de la teoría de la elección racional, Downs publica en 1955 su obra titulada “Teoría Económica de la Democracia”, en la que define que en materia económica existe el eje “izquierda-derecha”, conocido hoy como “Eje de Downs”, en el que señala que en el eje izquierdo se ubican los partidos y los gobiernos que quieren que la economía este planificada por el Estado y el eje derecho, a los conservadores que propician una economía desregulada.

En esta línea de análisis, Downs trata de explicar mediante su teoría económica de la acción política en una democracia, las motivaciones que los ciudadanos tienen para ejercer su voto en la elección de representantes y gobernantes. Señala que es discutible que los integrantes de un gobierno tomen como su función propia, maximizar el bienestar social.

Se preguntan “¿Cuál es la Razón para creer que los hombres que dirigen el gobierno, tendrían motivaciones suficientes para maximizar ese bienestar popular?” y se contesta que “cualquier agente que realice una función social, lo hace en primer lugar, como medio para lograr sus propios fines privados”, como puede ser un ingreso económico, todo o parte del poder público y prestigio social que representa la obtención y el ejercicio del poder estatal.

En el caso de los partidos políticos, Downs expresa que, con un proyecto de poder, su actividad está dirigida a captar beneficios, simpatías… y votos presentes y futuros. Los gobernantes y los partidos deben saber que los ciudadanos también tienen su interés económico personal y que actúan y votan observando la acción gubernamental “y las alternativas ofrecidas por la oposición”. Suponiendo Downs que en una democracia madura los ciudadanos “son racionales”, tienen su voto “como un medio para seleccionar al gobierno que más puede beneficiarlos. Entonces, el ciudadano racional no se fía de promesas, evaluando primordialmente el comportamiento y los resultados que partidos y candidatos tengan, advirtiendo los resultados en sus funciones anteriores.

Por ello Downs recomienda a los gobernantes, que, en cada tema o conflicto, generen respuestas anticipadas, evitando los reclamos oportunistas de los partidos de oposición. Realizar una eficiente persuasión, reforzada con acción eficaz. Sobre todo, en las crisis, dirigentes y gobernantes deben atender estratégicamente las demandas públicas, porque siempre tienen la simpatía “de las masas silenciosas… que también votan”. En términos económicos dice Downs, la ideología y la acción “son productos que se ponen en el mercado” para que la ciudadanía acepte, adquiera o rechace. Así pues, en la Teoría Económica de la Democracia, los intereses legítimos existen, en los gobernantes y en los gobernados y en función de ellos se impulsan las acciones, las reacciones y las creaciones de nuevos climas en la vida política. Es todo. *Doctor en Ciencia Política.

Por: Efraín Flores Maldonado.

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