Nuestros Orígenes

Nuestros Orígenes

Al inicio de mis estudios como estudiante en la Facultad de Derecho de la UNAM, paralelamente inicie actividades de investigación sobre la historia del Estado de Guerrero. Tratando de aportar algo que pudiese considerarse original y con la esperanza de que pudiera ser valioso para el Estado de Guerrero procure abocarme al establecimiento y ubicación de fuentes primigenias novedosas sobre la historia del Estado de Guerrero. En la biblioteca de la Secretaria de Gobernación encontré una maravillosa obra de 76 tomos. Inmensa, cuyos autores son Manuel Dublan y José María Lozano que tiene como título “Legislación Mexicana”. El tomo más delgado, solo de índice tiene 76 páginas gigantes, como de doble tamaño oficio, con letras pequeñísimas. Me leí el índice de los 76 tomos y de ellos extraje casi 400 documentos históricos relacionados con el sur, desde mucho antes que su territorio fuera parte constitutiva del Estado de Guerrero.

También acudí a otras fuentes bibliográficas, tales como periódicos oficiales, revistas, libros y otros etcéteras. Los ordene cronológica y temáticamente y con ellos pude elaborar un tomo inmenso de 625 páginas tamaño carta. Lo he titulado “Elementos para la Historia del Estado de Guerrero” y es muy posible que vea la luz muy pronto para ofrecerlo como platillo cultural a mis estimadas y estimados lectores. De entre los primeros textos de consulta de donde extraje datos históricos valiosos, se encuentran las cartas de relación de Hernán Cortes en las cuales encontré dos referencias a lo que hoy constituye nuestra entidad.

En una de sus cartas el invasor con armadura expresa que explorando las regiones del sur de lo que el llamo “la nueva España del Mar Océano”, uno de sus soldados “me trujo relación de los señores de la provincia de Ciguatan”, frente a cuyas costas se encontraba una isla “toda poblada de mujeres, sin varón ninguno y que en ciertos tiempos van de la tierra firme hombres, con los cuales han acceso y las que quedan preñadas, si paren mujeres las guardan y si son hombres los echan de su compañía” y promete al Rey de España, en que próximamente “trabajare para hacer dello relación a vuestra majestad”. En una segunda carta, Hernán Cortes vuelve a decir a su Rey que también en el sur, en la búsqueda de metales para hacer nuevas armas, “topé entre los naturales de una provincia que se dice Tachco, ciertas piecezuelas, a manera de moneda muy delgada… Que en dicha provincia se tratan por moneda… y trajeronme prueba dello”. Eran piezas de plata que posteriormente fueron la fuente de la principal riqueza del México colonial y del independiente. Pero su servidor quiere destacar ante mis lectoras y lectores, el hecho de que en el sur, en esa geografía de Taxco ya se usaba la plata como moneda.

Y destaco este hecho porque en aquellos tiempos lejanos, en la gran Tenochtitlan, en las geografías dominadas por el imperio Azteca, el dinero, la moneda de cambio, estaba constituida por cuatro elementos principales: el grano de cacao, las plumas, las mantas y el oro molido contenido en carrizos… pero en el sur, nosotros, nuestros ancestros, ya usaban, de plata, “piezas de metal como moneda”. Colateralmente quiero señalar que a partir de ese momento también se inició el saqueo de los minerales de Taxco. El invasor nos dice más adelante que de inmediato ordeno que “se sacara lo más posible”. Espero que una vez publicado el texto del que se contienen este y otros documentos selectos sobre la historia de Guerrero, contribuya a enriquecer el conocimiento y perfeccionamiento de nuestros orígenes como entidad y merezca el tiempo y la inteligencia critica de mis estimados y estimadas lectoras. Es todo. *Doctorante en Ciencias de la Educación.

Por: Efraín Flores Maldonado.

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