La Economía y el Amor.

La Economía y el Amor.

Por: L.E. Amador Sánchez Bucio

Vamos a empezar a presentarles una serie de artículos relacionados con la economía en este nuevo espacio que nos ofrece la página digital de este legendario periódico de “Zihuatanejo Presente”, porque han de saber ustedes que prácticamente todas las relaciones y actividades que llevamos a cabo en nuestra vida cotidiana, tienen que ver con la economía, tal vez no exactamente tienen que pensar en bolsas de valores, tipo de cambio del peso frente al dólar o si el barril del petróleo sube o baja y si nos afecta o no, como dijera la Legarreta en el programa matutino que conduce de Televisa.

En este espacio, hablaremos de como la economía, que no es otra cosa que la administración que hacemos de lo que tenemos y de lo que nos rodea, influye en nuestra vida cotidiana, explicada desde el punto de vista de un Economista, que es su seguro servidor.

Y bueno, con el título que he dispuesto para este artículo, comenzamos a explicar cómo la Economía y el Amor están de muchas formas relacionados.

La economía y el amor parecieran dos cosas pertenecientes a diferentes mundos. La primera es orden, la segunda un sentimiento o tal vez algún ideal. Sin embargo, dentro de una relación de pareja, estos dos elementos están muy cercanos. Veamos por qué.

 

  • ¿Hasta qué punto interfieren entre sí? ¿La economía es capaz de variar la intensidad del amor? Cuántas veces hemos escuchado a un sinfín de parejas decir que en alguno o para ambos la economía o el dinero en sí no importa cuando se tiene amor. Hay que checar hacer el siguiente análisis en diferentes escenarios posibles.

 

Hay dos aspectos de la pareja que son los ejes del poder dentro de la relación. El sentimiento y el dinero. En muchas relaciones, tradicionalmente, se ha jugado con una confrontación de estos dos poderes.

 

Mucho dinero, mucho amor

Esta ecuación es fácil. Si no hay problemas económicos y hay amor, toda relación, en principio, debiera funcionar perfectamente. Nada distraería a los miembros de la pareja de disfrutar salidas, complacer con regalos, compartir gustos sin preocupación.

En este escenario color de rosa, todo pareciera agradable. Una economía saludable, ya sea en común o de cada uno de los miembros de la relación, es un aliciente natural para el buen funcionamiento de la pareja.

Mucho dinero, poco amor

Hay veces en las que una economía doméstica saludable no es una ayuda para la relación de pareja. Es cierto que el dinero ayuda a ser feliz pero no sustituye, de ninguna forma, al amor. El amor no se puede comprar. Se puede pagar por tener sexo. Se puede pagar por tener una compañía. No se puede pagar el amor, es decir el sentimiento en sí no se puede comprar, porque es voluntario, te nace y lo entregas, así nomás.

El amor es involuntario, inesperado y, muchas veces, inoportuno, cuando te encuentras ocupado ya en una relación de pareja. Nos enamoramos de las personas menos pensadas en las situaciones más extrañas y menos oportunas de nuestras vidas, quizás. Es aquí  donde el dinero poco puede hacer frente al amor verdadero.

Poco dinero, ¿poco amor?

La crisis económica que comenzó en Estados Unidos en 2009 y en México hizo estragos con la influenza, hizo que muchas parejas, casadas o no enfrentaran un nuevo reto en sus relaciones. Las dificultades económicas y el manejo del dinero pueden ser causa de muchos conflictos serios.

Dejar este tema sin hablar, sobre todo en tiempos de crisis económica, es la manera más efectiva de causar una discusión por dinero dentro de la pareja.

El problema más importante no está en lo obvio: la dificultad para adquirir y pagar bienes materiales y de sustento. El problema, dentro de las parejas, empieza a estar en el desbalance del poder económico en la pareja. Y a veces, en el sentimiento de que uno gane más que el otro y lo limite en el gasto común.

Si uno de los dos se queda sin trabajo puede sentir que el otro, que aporta el dinero, tiene el poder de decisión sobre todas los temas relacionados con las finanzas de casa. Es entonces cuando aparecen los roces y los resentimientos, o visto así: quizás la dependencia económica de uno sobre el otro. Esto por supuesto que te genera un sentimiento, sea de sumisión o de autoridad. Todos sabemos que por medio del dinero se gana poder.

La falta de liquidez en la pareja, puede provocar que vayan ocultándose algunas compras que hacen a discreción para evitar confrontaciones. Comienzan a mentir en pequeñas cosas que van como gancho al hígado a la confianza entre pareja.

La presión por la falta de dinero hace que surjan problemas de comunicación, tensión negativa en la familia, angustia y soledad. ¿Resultado? Crisis de pareja. No hay que darle tantas vueltas a la lógica. Como dice un amigo, estás viendo y no ves.

Poco dinero, mucho amor

“El dinero va y viene”. Sí claro, eso se ha dicho siempre, y es verdad. Así como es un hecho que una crisis económica es un problema, hay que tener en cuenta que hay que ocuparse del tema, no preocuparse.

Es decir, el dinero es quizás, uno de los temas tabú en la pareja, pero la única manera de que no se interponga en medio de una relación es sacarlo a la luz claramente. Como les dijo el papa a los cardenales en la Basílica de Guadalupe, Díganselo de frente, viéndose a la cara. Así es esto del dinero. Hablar y discutir las finanzas abiertamente entre los dos es absolutamente necesario y, una vez que se hace, la tensión desaparece instantáneamente sin importar cómo de grave sea el problema económico que tenemos. La pareja se une más para enfrentar la crisis en vez de dejar que la crisis la separe.

El dinero, ¿la raíz de todos los males? ¿O el amor al dinero?

EN MI OPINIÓN: Creo que depende de los extremos, si ambas posiciones son extremas no sería bueno, Demasiado amor al dinero podría convertirse en  la raíz de todos los males, pero asimismo, La extrema falta de dinero también podría ser la raíz de todos los males. Pienso que para vivir una vida plena, ama tu dinero, pero no en extremo para que no vivas preso de ello, pero tampoco lo despilfarres y que después te haga falta para que al menos puedas vivir con lo necesario y en esto se incluye, la relación de pareja, sin dinero, desgraciadamente ni la relación se salva. Está más que visto y comprobado. Después de todo, como toda ley universal, hay que tener la táctica de poner en la balanza todos los aspectos de la vida, porque todos los excesos siempre serán las raíces de todos los males. Espero les haya agradado esta relación de la Economía y el Amor. Nos leemos en la siguiente entrega.

Por: Amador Sánchez Bucio

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