HAF: Legitimidad por ejercicio del poder.

HAF: Legitimidad por ejercicio del poder.

“El que adquiere y engrandece un señorío, es porque trabaja contra las causas que llevan a la perdición de un Estado”. Giovanni Botero.

Giovanni Bottero

Por: Efraín Flores Maldonado

La Historia ha registrado eternamente los pasos del poder y su ejercicio; los modos de adquirirse y de perderse; las maneras de acrecentarse; los métodos para incrementarse y los tiempos en que cada uno de estos acontecimientos adquieren presencia pública. Así ha sido la génesis del poder político en nuestro país y desde luego, del Estado de Guerrero. Dejemos lo nacional para otra entrega a efecto de pincelar algunas ideas respecto del Poder Ejecutivo específicamente, en las tierras del sur. Aquí  nuestra pobreza política esta sobrepuesta en nuestra pobreza política; ambas se alimentan… y retroalimentan. Decía en otras ocasiones que la geografía se traduce en ideología y por ese camino vamos formando y trasformando las estructuras de nuestro Poder local y sus funciones.

En los primeros años del Estado de Guerrero la adquisición del Poder Ejecutivo tuvo en la anarquía su mejor caldo de cultivo; Gobiernos breves, efímeros y sangrientos; heridas y dolencias políticas como herencias y motivaciones para buscar el Poder Estatal. Gobiernos patrimonialistas, dinásticos y eclesiásticos; nuestros Gobernadores tomaban posesión con misas y tedeums; canticos públicos para dar gracias a Dios por un nuevo gobierno. Las primeras Constituciones del Estado así lo contemplaban. Eran modismos para que la legitimidad electoral del Gobernante se ampliara con una fuerte dosis de legitimidad religiosa. Se sabía muy poco de teoría y ciencia política, pero ya se intuía que era muy importante cubrir la legalidad de la elección de un gobernador y mostrar públicamente su cercanía con los próceres de la iglesia católica que en ese tiempo era religión oficial. Sobre la marcha fuimos sintiendo, creyendo, pensando y verificando que ese poder legal genético podía perderse o ampliarse en el ejercicio concreto del poder.

El pueblo animado por las promesas que hicieron nuestros gobernadores al ser electos o designados en el marco de la Ley y que desde el oficio público se iban cumpliendo, se daban cuenta de su honradez y de su eficacia al ir  produciendo las respuestas temáticas que  esperaban y necesitaban , ampliaban la legitimidad del gobernante. Así paso con Juan Álvarez, Francisco O. Arce, Caritino Maldonado, Israel Nogeda Otero, Alejandro Cervantes Delgado y José Francisco Ruiz Massieu. Seguramente, el mejor ejemplo, prueba, evidencia de un Ejecutivo Estatal que amplía su legitimidad en el ejercicio del poder es el del Lic. Héctor Antonio Astudillo Flores.

Porque fue electo en una profunda crisis moral y política en el Estado; con un Poder Ejecutivo derrocado y dañado seriamente en su autoridad legal y credibilidad social. Ganar la elección con amplitud y limpieza siempre será su primer merito; su fortaleza política.

El desafío lo significo siempre la capacidad o incapacidad de HAAF para diseñar y poner en marcha un proceso de avance milimétrico para recuperar la confianza y participación ciudadana, la valoración y respeto al estado de derecho; La atracción de los liderazgos sociales y legítimos que sin ser gobiernistas, desean el bienestar de Guerrero y la suma de estos generando proyectos y propuestas, impulsándolas en honesta y abierta cooperación con el Estado. Luis F. Aguilar llama a este binomio, “Gobernanza”, que es un término social y político que se ubica como producto superior de una política de calidad, en la que el ciudadano no solo reconoce y obedece al gobierno legalmente constituido, sino que también enriquece sus programas y coopera para cristalizarlos.

En esa fotografía, de crecimiento de legitimidad y  eficiente Gobernanza, miro ubicado a HAAF maximizando su legitimidad en el ejercicio del Poder legal que se va transformando… en poder social. Es todo. *Doctorante en Ciencia Política.

 

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