HAF y la Quiebra Democrática

HAF y la Quiebra Democrática

Es posible que los opositores a un gobierno electo democráticamente puedan minar su autoridad moral y legitimidad política al demostrar su incapacidad para mantener el orden

Juan Linz
Por Efraín Flores Maldonado

Los chacales están de fiesta. El Estado de Guerrero nuevamente se convulsiona por los enfrentamientos entre bandas criminales que defienden sus negocios de manera organizada, criminal y sangrienta. La multiplicación de grupos delincuenciales  y la falta de un mando superior que los aglutine y los discipline, han empezado a plasmar primigenias pinceladas de lo que podría ser el perfecto dibujo de la anarquía social y política en el Estado de Guerrero.

El derrocamiento del gobierno anterior, después de un largo y doloroso proceso de agonía política y la inesperada llegada de un Gobernador sustituto como Rogelio Ortega, cuyos meritos se circunscribieron a su evidente formación académica y su militancia en las luchas sociales, sin haber logrado en su totalidad la pacificación del Estado. En esa frontera política procede la elección del nuevo Gobernador Héctor Astudillo Flores, seleccionado por la dirigencia nacional del PRI después de una compleja competencia interna.

La crisis a que debió enfrentarse desde el inicio de su gobierno tenía una génesis política, social y por el caso Ayotzinapa, en un profundo quebranto y deslegitimación de las Instituciones Nacionales y Estatales. Una quiebra del concepto de gobierno. Lo escribí en artículos anteriores: Ayotzinapa es una bomba atómica que destruyo las mascaras del poder oficial, cuyas radiaciones todavía siguen teniendo efectos y victimas políticas. ¿Quién era el gigante, el súper-hombre, el súper-político capaz de regresarnos mágicamente  el orden y la paz? ¿Quién traía la varita mágica para restaurar la economía del Estado y subsanar sus finanzas?. No era fácil. En la mejor visión e imaginación política, teníamos que acudir a un ser humano de carne y hueso, real y no mítico, ni místico.

HAF mereció en esos momentos la confianza del electorado y fue electo gobernador por una amplia mayoría. Más de medio millón de guerrerenses votamos por su persona, dotándolo de legalidad y legitimidad popular. Más allá de la visión mezquina de sus opositores, el nuevo gobernador inicio mostrando con sencillez sus virtudes y prendas políticas, calidad humana, franqueza en sus mensajes, incluyente, tolerante pero sobre todo, ubicado como punto de equilibrio en la complejidad de la crisis política concomitante. Juan Linz en su excelente libro “La quiebra de las democracias” nos dice claramente que “Es difícil la consolidación de un gobierno democrático, en un Estado lleno de pobreza, desigualdad y estancamiento económico y con deficiente cultura política “.

Seymour Martin Lipset, Repensando los requisitos sociales de la democracia nos recuerda que “la estabilidad política requiere legitimidad y eficacia en el uso del poder”, lo que implica que, en una crisis persistente como la que vive el Estado de Guerrero, los avances y respuestas que va generando el gobernador HAF, van siendo desvirtuados, manipuladas por sus perversos opositores.

No es menor el valor de poner en marcha al Gobierno Estatal, lograr acuerdos con las oposiciones leales y desleales, estar pendiente de la marcha de los asuntos educativos, de salud, económicos y lo que ha sido nuestro punto de quiebra, luchar contra la inseguridad a pesar de su terca resistencia.

Recordemos la existencia de un Sistema Nacional de Seguridad Publica plasmado en la Constitución en el que son responsables el Presidente de la republica, los Gobernadores y Presidentes municipales. No hay complacencia para la delincuencia y existe en cambio un combate frontal, legitimo, en el marco de la Ley. Ahí está el esfuerzo del Gobernador quien en las palabras y en los hechos nos va demostrando que “No está a la orden de la delincuencia”.

Nuestra obligación como ciudadanos será apoyarlo desde las geografías terrenales y políticas donde nos encontremos, más allá de los partidos, en las fronteras de las filias y fobias personales, buscando siempre y únicamente el bienestar de los Guerrerenses. Es todo.*Doctorante en Ciencia Política.

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