ELEMENTOS PARA LA HISTORIA DEL ESTADO DE GUERRERO

ELEMENTOS PARA LA HISTORIA DEL ESTADO DE GUERRERO

Por: CELSO EFRAÍN FLORES MALDONADO*

 

En realidad ha sido gratificante para mi persona, ver publicado un texto que durante dos años consecutivos, fui compilando en el Archivo General de la Nación, con el título de este artículo. Era una etapa de fronteras en mi vida política… Don Alejandro Cervantes Delgado, de grato recuerdo para todos los guerrerenses, tuvo a bien otorgarme una beca para estudiar en la UNAM, mi especialidad y mi Maestría en Derecho Constitucional… en la División de Estudios de Posgrado de la Facultad de Derecho. Todos los días, me perdía en el Archivo General de la Nación buscando fuentes primigenias sobre la historia del sur. A lo largo de mi investigación, pude encontrar y rescatar 365 documentos que considere valiosos para los guerrerenses en general y en especial, para la juventud estudiosa del Estado de Guerrero. Desde luego, pensé y sigo pensando que el conocimiento de la historia de México y en especial, el conocimiento de la historia de Guerrero, debe ser lección obligatoria para la comunidad política del sur; para aquellos que buscan legítimamente el poder en nuestro estado; pero sobre todo, para quienes en cada momento están desempeñando diversas funciones del poder público estatal. Porque nunca podrán ser eficientes y justos gobernantes, quienes no conozcan la rica y compleja historia de nuestro estado. Heródoto, que nació en el año 484 A.C., a quien Marco Tulio Cicerón, por primera vez lo señaló como el padre de la historia, reitera a lo largo de los nueve libros que componen su texto conocido como “Historias”, que los líderes de algunos países que recorrió y describió “gobernaron con justicia y equidad porque conocían de manera profunda la historia de sus pueblos”. Tucídides, quien vivió entre los años 460 y 396 A.C., en su obra “La Guerra del Peloponeso”, asegura que Pericles, el Rey de Atenas en esa larga guerra de 30 años, tuvo la capacidad de dibujar el concepto de nación y patria, en su histórico discurso, conocido como “Oración Fúnebre”, en honor a los jóvenes caídos, porque conocía profundamente la historia de la región y de Atenas, la Ciudad-Estado. Mi libro tiene el propósito de que, al ser leído junto con muchos otros libros de autores diversos y de temáticas plurales, forme parte de la cultura de la sociedad en general y en especial, la de nuestra clase gobernante. Porque como bien lo decía José Ortega y Gasset en su libro “Vieja y Nueva Política”, la cultura política… es la mayor riqueza de los pueblos. Yo diría que en el caso de México y Guerrero, tener gobernantes conocedores de la historia y de excelente cultura política… sería nuestro valioso capital social. Con ello, romperíamos esa fatal profecía de José Francisco Ruiz Massieu, cuando escribió: “Guerrero seguirá siendo pobre… mientras siga siendo pobre su clase política”. Los únicos 2 gobernadores que se preocuparon por dotar a los guerrerenses de una amplísima obra editorial, publicando libros de todo tipo dirigidos a la sociedad en general y a la juventud en especial y fueron: Alejandro Cervantes Delgado y José Francisco Ruiz Massieu… para ellos, desde aquí, mi humilde, sincero y entusiasta reconocimiento. El texto publicado, inédito, transitó por laberintos impensados por más de 20 años, reposando en mi modesta biblioteca, ante el desinterés de varias instituciones públicas y políticos de cada momento, que no se interesaban por publicarlo. Tal vez porque ellos, desde la cumbre de su poder, juzgaban que para su éxito político, no habían necesitado leer libros, escribir libros y menos editar alguno. Por ello agradezco a la diputada Flor Añorve, la impresión de mi libro y el prólogo. En las dedicatorias de mi texto, están los nombres de 19 personas, a las que agradezco su amistad y su simpatía para mi condición de persona y como investigador. En la parte final, de manera especial, dedico este libro a mi hermano Cesar Flores Maldonado y a todos mis hijos. Quienes tengan oportunidad de leerlo y se adentren en su índice temático de manera reflexiva, encontraran las razones y las explicaciones de nuestro siempre difícil y complejo desarrollo económico, social y político. Conocerán las referencias al sur, desde las cartas de relación de Hernán Cortes, referida una a Zihuatanejo y otra a Taxco. En esta última, Cortes reconoce sorprendido, que mientras en Tenochtitlan, el dinero estaba representado por granos de cacao, plumas de aves exóticas, mantas y oro molido en carrizo… en Taxco, nuestros nativos ya usaban pequeñas piezas de metal como moneda. Las 74 concesiones y cancelaciones de minas en el territorio del sur, explican claramente la extrema explotación de nuestra riqueza y la injusta pobreza de nuestros habitantes. Conociendo y leyendo las 46 concesiones y reformas para construir vías de ferrocarril de México al puerto de Acapulco, a Zihuatanejo, Iguala y Tecoanapa, entenderán también que al realizarse solo la vía de tren que llego a iguala, nuestra economía agrícola era cerrada, de autoconsumo, trueque y de difícil circulación y comercialización y ello también explica esa pobreza histórica nuestra que todavía no termina. Eso y más podrán encontrar en mi modesto libro, quienes tengan el interés, el tiempo y la generosidad de leerlo. Invite como comentaristas, a mi amigo David Cienfuegos Salgado, en virtud de su excelente formación académica, con un doctorado en derecho… pero también porque reconozco que es quizá el guerrerense que mayor investigación tiene sobre el estado de guerrero. También fue mi invitado para comentar este libro, mi estimado amigo Vladimir Galeana Solórzano, nacido en el municipio de Petatlán al igual que el suscrito y quien con persistente esfuerzo propio, ha desarrollado una destacada labor informativa en un diario de circulación nacional y en un importante canal de televisión.*Doctor en Ciencia Política.

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