Derecho a qué…

Derecho a qué…

Derecho a qué…

Por Salvador Molina Navarro.

  1. Salvador Molina
  2. @SalvadorMolina_

“¿Procuración de Justicia?”

 

“Hoy nos chingamos al Estado”.

Mensaje de Estela Hernández ante las disculpas obligadas de la P.G.R..

 

Muchos de nosotros conocemos casos que han sido sostenidos a partir de pruebas sembradas, de evidencias falsas, de declaraciones obligadas, de tortura, así trabajan nuestras procuradurías, tanto en materia Federal como en el ámbito Estatal, como ciudadanos, como abogados litigantes, como familiares, como padres, como hijos, hemos presenciado una y otra vez como las autoridades encargadas de investigar delitos incurren en efecto corruptor en sus investigaciones, todo esto con el amparo y el cobijo del propio sistema, con la convalidación de los tres órdenes y niveles de gobierno, lo anterior ya ha dado de qué hablar en el campo del derecho internacional, México ha sido señalado como un País que utiliza la tortura como método de investigación, que altera la escena del crimen, que siembra evidencia, que violenta el estado de derecho cuando actúa como órgano represor.

Por lo anterior es una obligación de todo ciudadano difundir cuando un ciudadano de los de a píe alza la voz, estar atentos cuando una autoridad pide disculpas y reconoce que violento el Estado de Derecho, que actuó contra la ley, que sembró pruebas, que es inepta, que es corrupta, que no actúa de acuerdo a su naturaleza jurídica.

En este sentido, en el marco de una alerta de violencia de género y del día internacional de la mujer, este día rindo homenaje a una mujer indígena, su nombre Estela Hernández, ella inició una lucha sin descanso cuya meta es lograr que la DIGNIDAD SE HAGA COSTUMBRE, para lo cual es menester difundir su mensaje que nació en un acto protocolario, mensaje que debe ser conocidos y difundido por todos, el cual transcribo en su parte esencial.

“…Es lamentable, vergonzoso e increíble que a seis meses de cumplirse once años del caso 48/2006, hoy por fin la Procuraduría General de la República, reconoce de manera forzada, no por voluntad, que el caso citado fue un error, la disculpa es por funcionarios mediocres, ineptos, corruptos e inconsistentes que fabricaron el delito de secuestro e inventaron que Jacinta era delincuente. La evidenciaron en los diarios locales de Querétaro, la demandaron por un delito Federal que no alcanzaba fianza, la investigaron los mismos policías demandantes, la encarcelaron con mentiras sin decirle que tenía derecho a un abogado de oficio y a un traductor… y fue sentenciada a veintiún años de cárcel y pagar una multa de dos mil días de salario mínimo… ella fue liberada gracias al apoyo del centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez… el caso 48/2006 es un simple ejemplo de tantas de las muchas arbitrariedades ilegales que cometen las autoridades que tienen título, nombramiento, reconocimiento oficial en éste nuestro País que es México…hoy se sabe que en la cárcel no necesariamente están los delincuentes, están los pobres que no tienen dinero, los indefensos de conocimiento, los que los poderosos someten a su voluntad, los delincuentes de mayor poder, los delincuentes de cuello blanco no pisas la cárcel, no conocimos en Querétaro ningún rico que estuviera en la cárcel… La pregunta es ¿Cuántos inocentes están hoy en la cárcel por un delito no cometido o que no existe?, ¿Cuántos secuestradores, delincuentes autorizados con título nombrados por la ley andan sueltos, cobrando de nuestros impuestos, encarcelando, persiguiendo o acosando con un delito fabricado?, Agentes Federales como los que acusaron a Jacinta y sus cómplices, porque tuvieron cómplices, son los que el Estado contrata para garantizar la seguridad social, que sería nuestra vida sin ellos, que hay hoy de éstos funcionarios públicos, agentes federales, ministerio público, Juez y los cómplices de los policías demandantes, espero equivocarme, pero seguramente siguen trabajando y cobrando de nuestros impuestos, siguen siendo nuestros empleados, a pesar de demostrar con éste caso su ineficiencia e inutilidad. Preguntarán que si es suficiente la disculpa pública y la aclaración de inocencia de Jacinta, jamás lo será, no basta la reparación de daños para superar el dolor, la tristeza, la preocupación y las lágrimas ocasionadas a la familia… A los que sólo piensan en el dinero de reparación de daños, no se preocupen, no nacimos con él ni moriremos con él. Nuestra riqueza no se basa en el dinero, pueden estar tranquilos, lo destinaremos y lo haremos llegar a donde tiene que llegar a su momento justo, a los abogados particulares que nos robaron y que seguramente siguen robando a sus clientes, no sean mediocres, no sean mediocres de conciencia, no abusen del dolor ajeno, tengan tantita dignidad y si no pueden tomar un caso con éxito, no engañen a la gente, no coman, ni beban a costa del sufrimiento. Éste caso cambió nuestra vida para ver, saber y sentir que las víctimas nos necesitamos que a lo que al otro le afecta tarde o temprano me afectará a mí, en este sentido nuestra existencia hoy tiene que ver, nuestra solidaridad con los 43 estudiantes normalistas que nos faltan, con los miles de  muertos, desaparecidos y perseguidos, con nuestros presos políticos, con mis compañeros maestros caídos, por los compañeros cesados por defender lo que por derecho nos corresponde, pido por ellos, porque por buscar mejores condiciones de vida y trabajo, es el trato que recibimos. A todas las instituciones gubernamentales, como la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, que dos años estuvieron callados, a pesar de saber del caso y de decirnos que no se podía hacer nada porque era un delito muy grave, y otras tantas instituciones de apoyo social… pónganse a trabajar de verdad, no solo den recomendaciones cuando ya otras instituciones no gubernamentales lo hacen por ustedes, les pido que no sea títeres, ni solo sirvan para acarrear gente para ver a un gobernador o a un político, que hoy es lo que hacen, a las víctimas actuales, a mis hermanos luchadores sociales y maestros que estamos en píe de lucha, a los caídos, desparecidos, encarcelados, exiliados, perseguidos, aterrorizados, que defienden luchas y están a favor de los derechos humanos, quiero decirles que después de vivir éste terrorismo de estado, asumimos el dolor, vencimos le miedo para que la victoria fuera nuestra. Hoy, como dijo una compañera cesada en Querétaro… maestra Rosa María, hoy nos chingamos al Estado. La ignorancia, el miedo, no puede estar por encima de la vida, estamos orgullosos de ustedes, hoy la historia la podemos escribir gracias a las personas que nos atrevimos a levantar la voz, los que nos atrevimos a hacer uso de la palabra, los que todavía tenemos principios humanos, estamos orgullosos de que esta historia, aun cuando los tiempos actuales está de moda enaltecer la corrupción, la estupidez y la ignorancia, no se la dejamos a la pudrición, hoy nos queda solidarizarnos con otras víctimas, nos queda saber que la identidad, la cultura, la conciencia, la sabiduría, la razón, la vida y la libertad no se venden, no se negocian ni tienen precio. Al Procurador General de la República decimos que no estamos contentos ni felices con este acto de disculpa, pedimos el cese a la represión de los pueblos indígenas a la persecución de luchadores sociales y la liberación de nuestros presos políticos, quienes su único delito es aspirar mejores condiciones de trabajo, vida, patria digna y justa, pedimos no siga dándose este tipos de casos, hoy queda demostrado que ser pobre, mujer e indígena, no es  motivo de vergüenza, vergüenza hoy es de quien supuestamente debería garantizar nuestros derechos como etnia, como indígenas y como humanos, actualmente conocemos autoridades ignorantes, corruptos y vendidos, no les damos las gracias, les exigimos que si no saben hacer su trabajo renuncien a sus cargos, si no tienen dignidad que sea por vergüenza, si no tienen vergüenza que sea por sus hijos, por mis hijos, por los de todos nosotros, la familia Jacinta, que ya somos muchos, agradecemos infinitamente a todos aquellos héroes anónimos que nos apoyaron incondicionalmente en el caso, recordamos sus cartas, recordamos quien nos llevaba comida, los que nos llevaban algo de dinero, los que nos llevaban palabras de aliento, los que nos apoyaron de manera directa o indirecta, estamos seguros de que la vida les recompensará el favor realizado, sabemos que el éxito en este proceso es gracias a la participación e muchas personas, éste caso nos cambió la forma de ver la vida, hoy sabemos que no es necesario cometer un delito para ser desaparecido, perseguido o estar en la cárcel, por los que seguimos en píe de lucha, por la justicia, la libertad, la democracia y la soberanía de México, para nuestra Patria, por la vida, para la humanidad, quedamos de ustedes por siempre y para siempre, la familia Jacinta. HASTA QUE LA SIGNIDAD SE HAGA COSTUMBRE. Gracias.”

Salvador Molina Navarro.

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