Del 15 al 61, el romance de Río y ¿De quién es la culpa?

Del 15 al 61, el romance de Río y ¿De quién es la culpa?

En los últimos días hemos sido testigos de cómo se ha desviado y desbordado la atención pública hacia el pobre desempeño de México en las Olimpiadas ante un anunciado y previsible fracaso en la obtención de medallas. ¿Quién saldrá a dar la cara si todo marcha como se aprecia al momento? Los reflectores apuntan a Alfredo Castillo y su romance, que ha ocasionado euforia en las redes sociales. Pero ¿Vale la pena desviar la atención sobre un personaje y la cariñosa actuación con su pareja, cuando hay temas de fondo que abordar?

México se encuentra entre las primeras 15 economías del mundo, en términos de superficie tiene la posición número 14 y en población ostenta el onceavo lugar.

Sin embargo, nuestra posición en el “ranking” mundial se mueve al lugar 71, en el nivel de vida de acuerdo con el índice de desarrollo humano; en competitividad somos el lugar 57 y, hasta los Juegos Olímpicos de Londres, México se ubicaba en la posición 43 del medallero detrás de Cuba, Brasil y Argentina, en Latinoamérica. En los JO de 2016 la actuación de México ha caído en el ranking del medallero, al lugar 61.

El sentido común nos diría que si nuestro lugar en el mundo en cuanto aporte de riqueza, de población y de territorio está en los primeros 15, también debiera ser así con el nivel de vida, la competitividad y el medallero olímpico, compartiendo plaza con las más grandes potencias mundiales.

Entonces habrá que preguntarse ¿Por qué la distancia del 15 al 61, entre el potencial y el lugar en el medallero olímpico?¿Será causa solo de un directivo? ¿Cómo superar la brecha entre nuestro potencial y nuestros resultados que tiene más de 40 posiciones de distancia? ¿No será que los resultados en el medallero olímpico son fruto de políticas planeadas, acciones continuas y de largo plazo?

Si la culpa del mediocre desempeño de México en los JO de Río se atribuye al titular de la Comisión Nacional del Deporte y su romance en Río de Janeiro. Será entonces que ¿Otro directivo le traerá más medallas a México y cerrará la brecha del 15 al 61? Y Entonces, ¿Un presidente de la república nos dará más competitividad, mejor nivel de vida, menos pobreza y cerrará la brecha del 15 al 71 (en el IDH) o del 15 al 57 (en competitividad)? ¿Qué

tendría que suceder para que México sea más competitivo y tenga mejor nivel de vida? ¿De quién es la culpa, si hubiese culpable(s)? ¿Usted qué piensa?

 

Por Dr. Carlos Francisco Ortiz Paniagua.

Profesor – Investigador del Instituto de Investigaciones Económicas y Empresariales de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.

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